🤬 Acusan públicamente al colaborador intocable de Gustavo Adolfo Infante. 😡

Bárbara Barquín rompe el silencio y lanza acusaciones explosivas contra Lalo Carrillo, colaborador de Gustavo Adolfo Infante, destapando un oscuro entramado de hostigamiento y abuso en el mundo de la televisión mexicana. En un impactante testimonio ante las cámaras, Barquín no se guardó nada y calificó a Carrillo como un “verdugo disfrazado de comunicador”, revelando cómo su embarazo se convirtió en un campo de batalla laboral. “Tú abusaste de mí”, gritó, mientras el público se quedaba helado ante la crudeza de sus palabras.

Las acusaciones de Barquín no solo señalan a Carrillo, sino que también iluminan un sistema podrido que ha permitido que este tipo de abusos se perpetúen durante más de una década. La experiodista de Televisa denunció jornadas inhumanas y humillaciones que no solo afectaron su salud mental, sino que también pusieron en riesgo la vida de su hija. “¿Qué clase de sistema permite esto?”, se preguntó, mientras la tensión en el aire se hacía palpable.

Carrillo, a quien muchos consideraban intocable, se enfrenta ahora a un torrente de denuncias que podrían sacudir los cimientos de la industria del entretenimiento en México. Barquín, con valentía, expone no solo su historia, sino la complicidad de figuras del medio que han decidido mirar hacia otro lado. Nombres como Carla Estrada y Carmen Armendariz han sido mencionados en este entramado de silencio y complicidad, lo que plantea serias preguntas sobre la ética en el periodismo y la protección de las mujeres en el ámbito laboral.

La situación se intensifica a medida que se revela que, en Grupo Imagen, ya son ocho los colaboradores que han renunciado bajo la presión de Carrillo. La indignación crece entre el público, que clama por respuestas y justicia. ¿Hasta cuándo se permitirá que un hombre acusado de humillar a mujeres siga en pantalla? La televisión mexicana se enfrenta a un dilema urgente: limpiar la casa o aceptar que su credibilidad se desmorona frente a todos.

Mientras tanto, el escándalo no se detiene ahí. La figura de Gustavo Adolfo Infante, quien ha sido un crítico feroz de otros, ahora se encuentra en la cuerda floja. La revelación de un posible amorío con Mayela Laguna, así como la acusación de infidelidades, han puesto su carrera en un punto crítico. La pregunta que resuena en todos los rincones es: ¿será este el fin de su reinado como intocable en la televisión?

La atmósfera es de incertidumbre y expectación. Las redes sociales están al rojo vivo, y el público no se detiene en su búsqueda de justicia. La historia de Bárbara Barquín ha encendido una chispa que podría llevar a un cambio radical en la forma en que se manejan las relaciones laborales en los medios. Las caretas han caído, y lo que viene promete ser aún más explosivo. La televisión mexicana no volverá a ser la misma.